Las Primeras Banderas

LA PRIMERA BANDERA


Conforme a la tradición rosarina, la primera bandera de Belgrano, confeccionada por María Catalina Echavarria de Vidal, constaba de dos paños verticales, uno blanco del lado del asta, y otro celeste. Esta bandera fue enarbolada el 27 de febrero de 1812 en las barrancas del Río Paraná (Rosario). Los elementos de esta bandera coinciden en numero y disposición con la bandera de los Andes, a la que se agregó el escudo, y tiene sentido, porque es lógico que San Martín, al disponer su confección, debió necesariamente inspirarse en la Bandera que le legara o bien mostrara Belgrano, en el período en que ambos estuvieron juntos en el norte del país (enero a marzo de 1814). En un retrato de batalla durante la estadía de Belgrano en Londres (1815), aparece una bandera en el fondo con dos franjas horizontales, la superior blanca y la inferior celeste, por lo cual se puede suponer que las indicaciones fueron dadas por Belgrano.

Se desconoce las causas por las cuales comenzó a disponerse las franjas de distinta manera a la hasta este momento acostumbrada.

Las primeras indicaciones de la bandera de tres franjas horizontales aparece en una nota de fecha 16 de octubre de 1813, que envía Vigodet a su ministro de Estado en España: “Los rebeldes de Buenos Aires han enarbolado un pabellón con dos listas azul celeste a las orillas y una blanca en el medio”.

BANDERA “REDONDA BLANCA”
Esta es la “bandera blanca” en que Belgrano mando “pintar las armas de la Soberana Asamblea General Constituyente, que usa en su sello”. Después de hacerla bendecir se la entregó al Cabildo de Jujuy “para que la conservara” con el honor y valor que habían manifestado los dignos hijos de esa ciudad y su jurisdicción, que habían servido en las acciones del 24 de septiembre y 20 de febrero, según así lo escribe Belgrano al Excmo. Supremo Poder Ejecutivo, el 26 de mayo de 1813. A esta donación se refiere el Acta del Cabildo de San Salvador de Jujuy de 29 de mayo de 1813, en que deja constancia de haberle cedido tal insignia y puesto en mano de ese Ayuntamiento, la “Bandera Nacional nuestra libertad civil”, como se dice en el Acta Capitular. La histórica insignia se conserva en Jujuy con gran devoción patriótica.

Esta bandera de Jujuy, no es la que enarbolara en Rosario el 27 de febrero de 1812, sino esta es una bandera blanca que cedió al Cabildo, en recuerdo, habiendo prestado la de su ejército para la víspera y Fiestas Mayas de 1813.

Lo que se conserva es un rectángulo de seda envejecido, de 1,65 m de largo por 1,46 m de ancho. La intemperie hizo que si bien se conserva el rojo del gorro frigio, el azul de la elipse se ha convertido en una mancha de tierra mojada con reflejos verdosos; el paño se ha patinado con un viejo matiz. En 1815 el coronel Francisco Pico la sacó de Jujuy con el Archivo de la Ciudad, dejando todo en Tucumán, a su paso para Catamarca. A requerimiento del Cabildo de Jujuy en 1816, la devolvió al gobernador Don Bernabé Aráoz. Fue depositada en la Iglesia Matriz, guardada en un principio en un mueble, se la colocó en un asta dentro del templo, cerca de una puerta donde sufrió la acción del agua y la luz. Esto la deterioró. Actualmente se encuentra en la Casa de Gobierno de Jujuy, en una urna o nicho.

Ricardo Rojas se ocupó de su historia en el estudio que le dedicó en el volumen II del Archivo Capitular de Jujuy, donde expresa que Belgrano la habría dado como símbolo de la Soberanía Nacional, para sustituir el antiguo estandarte de los Reyes, que simbolizaba la conquista extranjera. “Esta es una de las sugestiones que más contribuyeron a valorar la insignia jujeña, y hacer de ella un símbolo de nuestra nacionalidad. En el se cifran, por las controversias que ha sugerido su paño, todas las vacilaciones y dudas de nuestra patria naciente antes de 1813, y por las armas de la soberanía que están pintadas en ella, fijadse los emblemas de nuestra democracia triunfante”. 1

SAN MARTÍN Y LA BANDERA DE LOS ANDES


San Martín tenía un elevado concepto de los símbolos patrios, y conforme a ello, se destaca el realce de la jura de la bandera nacional por el ejército en la ceremonia ocurrida en Mendoza el 5 de enero de 1817. Mitre hace un relato colorido: “Eligió por patrona del ejército a la virgen del Carmen -igual que Belgrano-, con la conformidad de sus oficiales”. Mitre agrega: “Para la ceremonia sólo le faltaba la bandera”. 2 No sabemos el porque de esta afirmación, existiendo ya bandera, como el mismo San Martín afirma en carta del 12 de abril de 1816 dirigida al diputado cuyano Tomás Godoy Cruz, en donde dice: ¿Hasta cuándo esperaremos para declarar la independencia? ¿No le parece a Vd. cosa bien ridícula acuñar moneda, tener pabellón y cucarda nacional, y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos? Estamos seguros que en el fracaso nadie nos ayudara y en la acción ganaremos más de un cincuenta por ciento. Animo, ¡que para los hombres de coraje se han hecho las grandes empresas! 3

Habiéndose declarado la Independencia el 9 de julio de 1816 y adoptado bandera, San Martín se dispuso a realizar su campaña a Chile. Según la narración de Mitre: “El 5 de enero de 1817, en vísperas de abrir su memorable campana de los Andes, dispuso que se jurase a la vez a la patrona del ejército y la nueva bandera celeste y blanca, inventada por Belgrano en 1812, inaugurada por este con una victoria en 1813, y recientemente reconocida coma bandera nacional por el Congreso de Tucumán, que acababa de declarar la independencia argentina”. Esta bandera fue “bordada por las damas mendocinas y adornadas por ellas con piedras preciosas”. 4

Debemos consignar que esta bandera no obedecía la resolución adoptada por el Congreso referente a un pabellón liso, desprovisto de atributos, ya que la Bandera de los Andes constaba de un gorro frigio. Esta bandera tuvo sólo dos franjas. Es posible que sólo tuviera dos franjas y no tres, debido a la escasez de sarga celeste existente. Esto llevaría a una reducción del tamaño de la bandera. Otra razón que dan historiadores tales como Félix A. Chaparro, Juan Beverina y Vidal Ferreyra, es que San Martín adoptó las dos fajas verticales como adhesión a la bandera de Belgrano. 5

Esta bandera es la que se encuentra actualmente en la Casa de Gobierno de Mendoza.

Es interesante el testimonio de Laureana Ferrari de Olazábal, en carta escrita en Buenos Aires, el 30 de noviembre de 1856, a su esposo, pidiéndole detalles de una cena celebrada en casa de los Ferrari, con la presencia de San Martín, para recordar datos porque esta escribiendo sus memorias de la guerra de la Independencia. Dice: “Empezaré por recordarte aquella comida de Navidad de 1816; rodeaban nuestra mesa San Martín en una cabecera, en la otra mi padre, hacia la derecha del que estábamos Remedios Escalada, Las Heras, Dolorcita Prats de Huisi, Mariano Necochea, yo, tú, Merceditas Alvarez, José Melian y Margarita Corvalán; hacia la derecha de San Martín mi tío, Leonor, Manuel Escalada, Merceditas Zapata, mi hermano Joaquín, Elcira Anzorena, Matías Zapiola, Carmen Zuloaga, Miguel Soler y tu hermana Pepa; al terminar la comida y brindar por los presentes y por nuestra patria, San Martín manifestó deseos de que se confeccionara una bandera para su ejército, y nos comprometimos a proporcionarla”. Continúa narrando la búsqueda de la tela hasta llegar a una vieja tiendita, y “cuál no sería nuestra alegría cuando al observar las pocas piezas de tela que hacia, encontramos justamente una color de cielo como deseaba San Martín”. La adquirieron junto con tela blanca de parecida calidad y “volamos a casa con nuestro hallazgo”.

Inmediatamente Remedios se puso a coser la bandera mientras las damas preparaban la seda para bordar. De dos de mis abanicos sacamos una cantidad de lentejuelas de oro, de una roseta de diamantes de mamá sacamos varios de ellos con engarce para adornar el óvalo y el sol del escudo, al que pusimos varias perlas del collar de Remedios. En cuanto estuvo hecha la bandera nos pusimos a bordar dirigidas por Dolorcita Prats. “Prometieron a San Martín que “el estandarte” estaría listo para el 5 de enero y cumplieron. 5

Es interesante destacar el papel que tuvo la mujer en el proceso revolucionario y en las guerras de la Independencia. Mujeres de todas las clases sociales participaron, ya sea donando sus joyas, esclavos, o bien ofreciendo sus hijos a la Patria. También acompañaron los ejércitos patrios, se desempeñaron como espías, y mantuvieron la economía doméstica cuando sus esposos, padres e hijos se encontraban desempeñando en los ejércitos patrios. Las mujeres mendocinas, como figura en este testimonio, respondieron al pedido de San Martín, de confeccionar la Bandera de los Andes. Otras mujeres se desempeñaban como costureras, hilanderas y tejedoras y confeccionaban los uniformes del ejército y los ponchos que cubrirían a los soldados en el duro cruce de los Andes.

Acuarela de Vidal, septiembre de 1816. Representa El Fuerte de Buenos Aires, con la Bandera Nacional celeste y blanca de tres fajas. (Colección de A.B. González Garaño)

BANDERA DEL CORONEL PIZARRO


Existe en Córdoba en la Iglesia de Santo Domingo depositada en el camarín de la Virgen del Rosario una bandera argentina, conocida con el nombre de bandera del coronel Pizarro. Esta enseña es de seda color marfil, con fondo celeste descolorido por el tiempo, de forma rectangular de 75 centímetros por lado, en cuyo centro se destaca bordado en realce el escudo de la Asamblea del año XIII, circundado por una Leyenda en forma de orla que dice: “Libertad, Unión, Independencia”. En cinta que le sirve de recuadro léese esta inscripción: “Regimiento de Caballería Nacional de Mendoza. Atravesó los Andes y libertó tres Repúblicas”. Esta bandera corresponde considerarla como una divisa del Ejército de los Andes. Fue su depositario original el coronel Manuel Antonio Pizarro, oficial del ejército de San Martín, que se encontró en Chacabuco y Maipú, marchó al Perú y regresó a la Patria después de Ayacucho. 6

BANDERA DEL ALMIRANTE BROWN

Esta divisa fue entregada al Almirante Brown después del triunfo naval de Los Pozos. María Sánchez de Mendeville se la ofreció en un acto público celebrado el 3 de julio de 1826. La bandera está confeccionada a franjas horizontales azul, blanca y azul, en el centro entre gajos de laurel aparece en letras de oro la fecha “11 de junio de 1826”. Hoy en día se conserva en el Museo Histórico Nacional.

BANDERA DE MACHA

En 1885 en ocasión de hacerse una limpieza general en la capilla de Titiri de Macha, situada a tres leguas del campo de batalla de Ayohuma, detrás de unos cuadros antiguos fueron encontradas dos banderas. Una de ellas constaba de los colores azul, blanco y azul, de dos metros treinta y cuatro centímetros de largo por un metro cincuenta y seis centímetros de ancho. Esta divisa fue entregada por el Gobierno de Bolivia al Encargado de Negocios de la Argentina, don Alberto Blancas, previa acta labrada el 23 de mayo de 1896. En la actualidad se conserva en el Museo Histórico Nacional. La segunda bandera de Macha, conservada en la localidad de Sucre (Bolivia) presentaba los colores rojo, azul y rojo. Pero se ha demostrado que el rojo correspondía a la envoltura o funda en que se guardaba, permitiendo observar que los verdaderos colores son: blanco, azul y blanco.

El historiador Augusto Fernández Díaz, considera que esta bandera sería la alzada por Belgrano en las barrancas del Paraná el 27 de febrero de 1812 Es necesario profundizar en la investigación histórica, para aceptar o rechazar esta tesis. 7

Notas
1. Dardo Corvalán Mendilaharsu, Los símbolos patrios. En: Academia Nacional de la Historia, Historia de la Nación Argentina (desde los orígenes hasta la organización definitiva en 1862). 3 a. Edición. Buenos Aires El Ateneo, 1962, volumen VI, p. 290.

2. Carlos A. Ferro, Historia de la Bandera Argentina. Buenos Aires, Depalma, 1991, p. 109.

3. Ismael Bucich Escobar, Reliquias Mendocinas. Buenos Aires, 1965, p. 31; Hilario Velasco Quiroga, La bandera de los Andes, 3 ed. Mendoza, 1983, y Carlos A. Ferro, op., cit., p. 110.

4. Bartolomé Mitre, Historia de San Martín. Buenos Aires, 1950, cap. XII, p. 266.

5. Cfr. Felix A. Chaparro, Belgrano y los símbolos de la Patria Escarapela, Bandera y Escudo. Santa Fe, 1942, pp. 29-30. Vidal Ferreyra, La Bandera Argentina. Su origen, sus colores, su forma, publicado en Estudios, t. 66, No. 362, de octubre de 1941, p. 260.

6. Boletín de la Academia Nacional de la Historia, XXIX, Buenos Aires, 1958, p. 524.

7. Ismael Bucich Escobar, Reliquias Mendocinas en el Museo Histórico Nacional. Buenos Aires, 1938, y Carlos A. Ferro, op. cit., p.p. 115-116.

7. Boletín de la Academia Nacional de la Historia, XXIX, Buenos Aires, 1958, pp. 525-526.

Lunes, 10 de mayo de 2010
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